martes, 29 de mayo de 2007

LA POLÉMICA ESTÁ SERVIDA




Controversia. Esa es la palabra clave para definir todo el proceso que se está produciendo en el municipio burgalés de Aranda de Duero entorno al tiempo que permanece abierta la ermita de la Virgen de las Viñas diariamente.

Los ciudadanos se muestran muy indignados. Nueve horas diarias, no es suficiente. Les parece ridículo que el lugar donde se encuentra su patrona, permanezca cerrado cierto intervalo de tiempo ya que opinan que todo el mundo que quiera acudir a la ermita debería poder hacerlo a la hora que él considerara más oportuna y no tener que estar atendiendo a horarios impuestos por una minoría. Ante esto, muchos han sido los que han decidido dirigir sus quejas a los encargados de establecer dichos horarios.

Ahora bien; la respuesta ha sido simple y rotunda, los encargados, lo tienen muy claro. Desde el consejo de la Cofradía en honor a la Virgen de las Viñas, consideran que el tiempo establecido para que los arandinos y cualquier persona que sea devota o que se encuentre interesada en acudir, es bastante amplio. Actualmente el horario con el que cuenta es de nueve de la mañana a dos de la tarde y de cuatro a ocho de la noche, repitiéndose los siete días de la semana. Incluso se pretende aumentar por la tarde en una hora ya que se acerca el verano, época en la que también aumenta la afluencia de gente que se acerca al santuario. Para justificar la imposición de este itinerario, los responsables indican que se basan en dos puntos clave como son la seguridad y la adaptación a los tiempos actuales. Bien sea por ley o por cuestiones económicas, a los encargados de estipular el horario, no se les permite tener a una persona tantas horas diarias únicamente encargada del mantenimiento, apertura y cierre de la ermita o contar con dos que se vayan alternando, ya que supondría una cantidad de dinero con la que actualmente no cuentan. Además no resulta tarea sencilla buscar a personas que se muestren interesadas en cubrir estas actividades. Aunque parezca mentira, los ciudadanos no se revelan muy colaboradores en estos aspectos. Resulta mucho más sencillo quejarse o no mostrarse de acuerdo con las decisiones tomadas por las personas que, realmente, están preocupadas por un satisfactorio desarrollo y futuro de la patrona arandina.
Por otro lado, se encuentra el tema relacionado con la seguridad. La ermita de la Virgen de las Viñas es uno de los santuarios donde más robos se han producido a lo largo de los años y casi siempre se ha llegado a la conclusión de que se han llevado a cabo a mediodía, horas a las que la gente no sube, aunque expongan todo lo contrario. Para intentar acabar con estos robos, ahora que estamos en periodo de elecciones, el Ayuntamiento de la localidad ha aceptado la solicitud, por parte de la Cofradía, para financiar con seis mil euros dos cámaras de seguridad que permitirá que el santuario se encuentre vigilado en todo momento y los robos de coronas –como es el caso del último- o de cualquier otro elemento provisto de valor, cesen.

1 comentario:

Victor Abad dijo...

En cuanto a este tema , por un lado los cofrades tienen razon , el pagar a tres personas por la vigilancia de la hermita resultaria caro aparte de lo peligroso , por lo referente a los robos , y por otra la gente que quiere que se amplie el horario , una hermita no debe tener hora de apertura y cierre , tiene que estar abierta siempre . Este problema solo se solucionara si todos colaboramos . Gran comentario Lara . Saludos VICTOR ABAD MIGUEL